Frases para el recuerdo

El amor es una emocion demasiado fuerte como para ocultarla durante mucho tiempo. Niégalo y sufre las consecuencias. Admítelo y sufre las consecuencias. Destaparlo suele ser vergonzoso o bien puede ser liberador. Y que sea uno u otra cosa,son otros quienes lo determinan.

"Nada graba tan fijamente una cosa en nuestra memoria como el deseo de olvidarla".

Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma.

No hay nunca un porqué para un recuerdo; llega de repente así, sin pedir permiso. Y nunca sabes cuándo se marchará. Lo único que sabes es que lamentablemente volverá.

domingo, 6 de noviembre de 2011

¿Hablan de ti?

¿Por qué será que la gente te juzga sin conocerte? ¿Por qué será que alguien que es tu amigo llegue a convertirse en tu enemigo, que hable pestes de tí y llegue hasta el punto de que ni siquiera te dirige la palabra, ni siquiera te salude e ignore que le conoces desde que eráis niños?
Las personas hablan mal de los demás, te juzgan sin conocerte y ni les importa llegar a conocerte. Intento que no me importe, me digo que no merece la pena estar triste por ello, pero no puedo evitarlo. Los rumores corren por todas partes, una palabra tuya puede ser deformada hasta tal punto que te hace daño. Se han acumulado las personas que hablan mal de mí, seguro que hay algunas que ni siquiera me espero que piensen mal de mí, tendrán sus motivos pero estoy seguro que más de la mitad piensan mal de mí por cosas que nunca dije, por cosas que inventaron otros. Si ellos supieran lo que pienso de ellos, lo que pienso de cada una de las persona que ponen dos caras, que te tratan bien y hablan contigo y cuando te das la vuelta, te clavan un puñal por la espalda. Si supieran lo que piensa, si me atreviera a decirles lo que hace mucho tiempo debería haberles dicho, estoy segura que hablarían aún peor de mí. (si eso es posible)
Y es que hay personas de los que me espero este trato, se les ve venir de lejos, pero las personas falsas, en las confío, que creí que no me decepcionarían, resulta que fingen o son cobardes para admitir que les caigo bien. Y me duele que Él, el chico en el que, aunque lo intente, no puedo dejar de pensar, que creí que le caía bien, se comporte unas veces de una forma y otras de otra, que sea uno de esos cobardes que no se atreva a admitir que le caigo bien. De él no me lo esperaba, creí que era diferente, que al menos él se salvaba. Resulta que me vuelvo a equivocar.

Huir

Hay veces en las que tenemos ganas de correr, correr lo más lejos posible y no mirar atrás, de tirarlo todo por la borda... Hay veces en las que tenemos esta sensación de que nada de lo que hagamos vale la pena, que todo nuestro esfuerzo no sirve de nada, que no tienes lo que más te importa en la vida o que lo has perdido, que nada te anima a seguir adelante...Pero hay que buscar en nuestro interior, seguro que hay una persona, un lugar o un recuerdo que te anima a seguir adelante. Seguro que al pensar en la sonrisa de una persona importante para ti, un lugar dónde sientas que perteneces o un recuerdo que nunca olvidarás, que siempre tienes presente, podrás encontrar la fuerza que necesitas.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Finales

Los libros tienen diversos tipos de finales: finales felices o finales tristes, finales que te dejan una sonrisa en los labios o finales que te dan ganas de llorar, finales esperados o finales inesperados...Y hay veces en las que los finales aunque fuesen esperados, te sorprenden; porque no deseábas que llegarán y aún guardabas la esperanza de estar equivocado y que ese final no se cumpliera.


Son como la vida misma, porque cada historia de nuestra vida tiene un final y todos deseamos que sea un final feliz, pero en la vida los finales felices se hacen de rogar, damos giros en nuestra vida que nos llevan a lugares inesperados y aunque haya momento felices, también hay tristes; quizá se compensen y no se pueda ser feliz sin estar alguna vez triste.
 

martes, 1 de noviembre de 2011

La indiferencia

Dicen que del amor al odio hay un paso. Que cuando quieres a alguien puedes llegar a odiarlo.
Que cuando alguien te molesta, te da parte de su tiempo, te presta atención es porque quizá te quiera.
Pero cuando llega la indiferencia, no hay nada que hacer porque si a alguien le eres indiferente no le importas nada, ni para bien ni para mal, ya no piensa en ti y no significas nada para esa persona. Por eso, mientras haya sentimiento de odio hay esperanza, porque odiar va de la mano de querer y viceversa.
Pero lo contrario al amor es la indiferencia, que no te importe nada de lo que haga otra persona, que la ignores completamente y no te preocupes por nada de lo que le pase, que si esa persona que te es indiferente se mudara a la otra parte del mundo, ni un solo pensamiento le dedicarías. Por eso, no hace falta eligir entre querer u odiar a alguien porque estos sentimientos siempre van juntos, pero, no elijas la indiferencia porque ahí es cuando lo pierdes todo.


Pensar antes de hablar

Si no piensas lo que dices, dices la verdad.
Y es que hay un montón de cosas que se nos pasan por la cabeza, y no las decimos en voz alta por temor a qué se enfaden con nosotros, pero hay veces en las que hablamos sin pararnos a pensar y luego nos arrepentimos de lo que hemos dicho, esas veces lo que decimos lo decimos de verdad porque hay veces en las que no puedes soportar no decir lo piensas, veces en las que es demasiado controlar cada palabra que sale de tu boca y esas veces son cuando más sinceros somos.

viernes, 28 de octubre de 2011

El silencio

¿Es mejor callar o hablar?
Cuando cuentas algo, se puede malinterpretar, pueden correr rumores, es como el teléfono escacharrado; lo que dice la primera persona ni se acerca a lo que entiende la última. Y es que las palabras se cambian, por eso, ¿es mejor permanecer en silencio?.
Pero a veces el silencio llega a ser demasiado para soportar y tienes ganas de gritar a todo el mundo, para que sepan la verdad. Pero es que es muy díficil poner en palbras lo que uno siente. Y es que hasta no pones algo en palabras, no se siente real, porque no lo admites ni ante tí mismo, es algo que te da vueltas pero no es real. Hay ciertas cosas que son obvias, que no hace falta decir con palabras o quizá al ser tan obvio, es invisible y nadie se da cuenta porque a veces lo más obvio es lo más díficil de ver.

Cuentos para cada uno

Si cada persona te cuenta una historia distinta, ¿a quién deberías creer?
Debes creer en la persona en la que más confías o en la que menos, debes creer en quién te apoya o quién te trata mal, te mentirá en quién confías para no hacerte daño o te dirá la verdad.
Hay miles de verdades para algo, todo depende del punto de vista, lo que para alguien es verdad para otro es una mentira. Cada uno es libre de elegir qué creer, pero, con frecuencia, creemos en lo que nos conviene o nos hace felices, no creemos en la verdad, eso es más difícil de aceptar.
Y es que hay cuentos que engañan y cada uno debe darse cuenta de cuando estos cuentos se cruzan en su camino.

¿Por qué?

Siempre nos preguntamos, por qué; ¿Por qué me pasa esto?, ¿Por qué me pasa aquello?
Siempre intentamos buscar respuestas a todas las preguntas y, aunque no lo consigamos seguimos intentándolo. Porque no saber te hace sentirte vacío, te hace buscar con ansia una repuesta, cualquiera que sea. Sin embargo, quizá haya que aceptar que hay cosas que no tienen explicación, son así y punto. Y por mucho que lo intentes, no vas a encontarle el sentido a por qué determinadas cosas son como son, simplemente deberías aceptarlo y vivir con ello.

domingo, 23 de octubre de 2011

Día especial

Para hacer de un día especial no hacen falta grandes cosas, solo con una sonrisa, un abrazo o una frase bonita pueden hacer tu día especial o hacerle el día especial a alguien. Y es que a veces no valoramos las cosas pequeñas, no lo valoras hasta que no lo tienes y, en ese instante te das cuenta, que echas de menos la sonrisa que todos los días veías y que ahora te falta, que ninguna otra sonrisa te llega al corazón, porque son artificiales y falsas, porque son sin ganas, pero cuando, la vuelves a ver y va dirigida a ti, ya has tenido un día especial.

sábado, 22 de octubre de 2011

Heridas del alma

Cuando te dan un puñetazo te duele, te deja un moretón pero, tarde o temprano se irá; pero las heridas del alma, ésas no se van tan fácil, porque están dentro de ti y por mucho que intentes dejarlas atrás, es muy difícil; y es que, cuando te hacen daño, pero daño de verdad, es muy difícil perdonar y más volver a confiar. Aunque las heridas empiecen a desvanecerse y ya no duelan tanto, siguen ahí y siempre van a estar ahí, ya son parte de tu vida y puede que sólo una palabra de alguien pueda volver a abrir esas heridas; éstas son heridas difíciles de cerrar.